28 nov 2010

SI NO LO VEO... NO LO CREO

Nos ha pasado lo mismo que a los dos grupos anteriores: la tour Eiffel siempre sorprende porque cuando la ves allí mismo te parece muchísimo más grande de lo que te imaginas.

En una de las cuatro patas en las que se apoya hay una oficina de LA POSTE (Correos), donde hemos comprado sellos para las postales que cada uno ha escrito esta noche en el Albergue, después de cenar y antes de irnos a nuestra habitación.