Hemos sabido que todos los grandes artistas pasan o han pasado por París para consagrarse y que muchos de ellos se instalan en Montmarte, a donde hemos subido en FUNICULAR.
Ninguno habíamos cogido este medio de transporte que se utiliza en zonas montañosas o para salvar grandes diferencias de alturas. La otra solución era... subir peldaño a peldaño las escaleras que llevan hasta la basílica del Sacré-Coeur de Montmarte (muy bonita e impresionante) donde hemos disfrutado de una vista nocturna de la Ville de Paris... La tour Eiffel lanzaba su rayo láser en todas las direcciones y sus bombillas temblaban ya anunciado Noël (Navidad).
Hay un museo dedicado a Picasso en el barrio del Marais, otro espacio dedicado a Dalí en Montmartre, esculturas orignales supermodernas en cualquier parque... La cultura es para que todos la disfruten.